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5 de mayo de 2013

Soneto de Lope de Vega

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno. 

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía. 

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

Lope de Vega (1562-1635)

 

2 de mayo de 2013

27 de abril de 2013

El inframundo griego

El dios Hades con el perro Cerbero
El inframundo griego es un término general que se emplea para describir a los distintos reinos de la mitología griega que se creía estaban situados debajo de la tierra o más allá del horizonte. Entre estos reinos que formaban el inframundo se incluyen:

· El reino del dios Hades, el sombrío territorio de los muertos, al que iban las almas de todos los mortales.

· El Tártaro, que consistía en una gran prisión fortificada rodeada por un río de fuego (el río Flegetonte). En un principio sirvió exclusivamente como prisión de los antiguos titanes pero luego pasó a ser el calabozo de las almas condenadas, entre las que se encontraban Tántalo y Sísifo.

· Las Islas de los Bienaventurados o Islas Elíseas. Allí residían tras su muerte los grandes héroes de la mitología, como por ejemplo Aquiles.

· Los Campos Elíseos, eran la morada de los muertos virtuosos.

Los cinco ríos del Hades eran Aqueronte (el río de la pena), Cocito (lamentos), Flegetonte (fuego), Leteo (olvido) y Estigia (odio). El río Estigia era la frontera entre los mundos superiores e inferiores.

Caronte
Los muertos entraban al inframundo cruzando el río Aqueronte en la barca conducida por Caronte, quien les cobraba una pequeña moneda por cruzar. Esta moneda era colocada bajo la lengua del difunto o encima de los parpados. Las almas de los pobres o de quienes no tenían familiares que pagaran la moneda por ellos vagaban eternamente por la costa, sin medios para cruzar el río.

La otra orilla era vigilada por Cerbero, el perro guardián de tres cabezas, quien cuidaba la puerta de entrada al Hades y se encargaba de que los espíritus de los muertos pudiesen entrar para ser juzgados, y de que nadie pudiera salir. Además, vigilaba que ninguna persona viva entrara al Hades.

Fuente: WIKIPEDIA.



3 de abril de 2013

Comerás pero no trabajarás

Cuando Jesucristo subía camino del Calvario iba pidiendo agua, pero nadie se la ofrecía. 

Un grupo de gitanos escucharon a Cristo y le dieron agua, y Él en agradecimiento les ofreció a los gitanos poder comer sin trabajar, ni ellos ni sus descendientes.

De Cuentos populares de los gitanos españoles.

Contado por MINA LAHRAOUI (3º A)


2 de marzo de 2013

Lazarillo de Tormes: Tratado sexto.

Siendo ya en este tiempo buen mozuelo, entrando un día en la iglesia mayor, un capellán de ella me recibió por suyo, y púsome en poder un asno y cuatro cántaros y un azote, y comencé a echar agua por la ciudad. Éste fue el primer escalón que yo subí para venir a alcanzar buena vida, porque mi boca era medida. Daba cada día a mi amo treinta maravedís ganados, y los sábados ganaba para mí, y todo lo demás, entre semana, de treinta maravedís.

Fueme tan bien en el oficio que, al cabo de cuatro años que lo usé, con poner en la ganancia buen recaudo, ahorré para vestirme muy honradamente de la ropa vieja, de la cual compré un jubón de fustán viejo, y un sayo raído de manga trenzada y puerta, y una capa que había sido frisada, y una espada de las viejas primeras de Cuéllar. 

Desque me vi en hábito de hombre de bien, dije a mi amo se tomase su asno, que no quería más seguir aquel oficio.



23 de febrero de 2013

Lazarillo de Tormes. Prólogo



Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade, y a los que no ahondaren tanto los deleite; y a este propósito dice Plinio que no hay libro, por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena; mayormente que los gustos no son todos unos, mas lo que uno no come, otro se pierde por ello. Y así vemos cosas tenidas en poco de algunos, que de otros no lo son. Y esto, para ninguna cosa se debría romper ni echar a mal, si muy detestable no fuese, sino que a todos se comunicase, mayormente siendo sin perjuicio y pudiendo sacar della algún fruto; porque si así no fuese, muy pocos escribirían para uno solo, pues no se hace sin trabajo, y quieren, ya que lo pasan, ser recompensados, no con dineros, mas con que vean y lean sus obras, y si hay de qué, se las alaben; y a este propósito dice Tulio: "La honra cría las artes." ¿Quién piensa que el soldado que es primero del escala, tiene más aborrecido el vivir? No, por cierto; mas el deseo de alabanza le hace ponerse en peligro; y así, en las artes y letras es lo mesmo. Predica muy bien el presentado, y es hombre que desea mucho el provecho de las ánimas; mas pregunten a su merced si le pesa cuando le dicen: "¡Oh, qué maravillosamente lo ha hecho vuestra reverencia!" Justó muy ruinmente el señor don Fulano, y dio el sayete de armas al truhán, porque le loaba de haber llevado muy buenas lanzas. ¿Qué hiciera si fuera verdad?

Y todo va desta manera: que confesando yo no ser más santo que mis vecinos, desta nonada, que en este grosero estilo escribo, no me pesará que hayan parte y se huelguen con ello todos los que en ella algún gusto hallaren, y vean que vive un hombre con tantas fortunas, peligros y adversidades.

Suplico a vuestra M. reciba el pobre servicio de mano de quien lo hiciera más rico si su poder y deseo se conformaran. Y pues V.M. escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, parecióme no tomalle por el medio, sino por el principio, porque se tenga entera noticia de mi persona, y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.




6 de febrero de 2013

Noche oscura del alma

n una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salir sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.


En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en mi corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo con sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz: Noche oscura del alma.


 Dibujo de Laila Benhadduo
(3º A)



Juan de Yepes Álvarez (Fontiveros, Ávila, 1542 – Úbeda, 1591) fue un poeta místico y un religioso del Renacimiento español. Desde 1952 es el Patrono de los poetas en lengua española.

Perteneció a la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, a cuya reforma dedicó su vida y para lo cual escribió varias poesías y tratados espirituales.

Las fuentes sobre San Juan son ricas y variadas, pues ya en vida removió muchas conciencias, dejando impresiones duraderas en aquellos que le conocieron. El interés que despertó en su tiempo hizo que al poco de morir se redactasen varias biografías, y se tomase declaración a numerosos testigos. Es pues una vida documentada, que puede ser descrita con gran realismo. A pesar de ello, es pródiga en sucesos sobrenaturales o que fueron interpretados así por los respectivos testigos. Más allá de la interpretación que cada cual quiera darles, es una vida típica de su época, donde aparecen casi de forma cotidiana visiones, penitencias, arrebatos, tentaciones y endemoniados. Nada de eso, si bien llamativo, es realmente importante, pues San Juan de la Cruz es hoy reconocido como un Doctor de la Iglesia.

En el ámbito no religioso, es conocido sobre todo por sus poesías, que desde la prisión o la soledad interior en que fueron escritas han cruzado los siglos levantando admiración y creando escuela.


 La vida de San Juan corre paralela a la de Santa Teresa de Jesús. El común empeño que los llevó a reformar su orden los mantuvo unidos durante décadas. También la cercanía motivada por el interés místico de sus espíritus. A pesar de ser San Juan treinta años más joven, ella fue para él una hija y él para ella un padre. Otras personas destacan en su vida. Ana de Jesús, su mejor discípula. Fray Antonio de Jesús, compañero primero en la reforma.

La vida de San Juan es muy viajera. Castellano como fue de nacimiento, murió sin embargo en Andalucía, llevándole su destino por Medina del Campo, Salamanca, Ávila, Toledo, Baeza, Granada, Segovia y, finalmente, en el tiempo de su muerte, Úbeda.


(Wikipedia)




Wikisource contiene Poesías de San Juan de la Cruz





Loreena McKennitt:The Dark Night of The Soul 
Words by St. John of the Cross; arranged and adapted by Loreena McKennitt

Vida retirada

Fray Luis de León (Belmonte, Cuenca, 1527 o 1528 – Madrigal de las Altas Torres, Ávila, 1591) fue un poeta, humanista y religioso agustino español de la Escuela salmantina.

Fray Luis de León es uno de los escritores más importantes de la segunda fase del Renacimiento español junto con Fernando de Herrera y San Juan de la Cruz. Su obra forma parte de la literatura ascética de la segunda mitad del siglo XVI y está inspirada por el deseo del alma de alejarse de todo lo terrenal para poder alcanzar a Dios, identificado con la paz y el conocimiento. Los temas morales y ascéticos dominan toda su obra.

La muerte le sorprendió en Madrigal de las Altas Torres cuando preparaba una biografía de Santa Teresa de Jesús, cuyos escritos había revisado para la publicación; admiraba la labor de la monja reformadora y había pretendido incluso que ingresara en su orden. Tras su muerte sus restos fueron llevados a Salamanca, en cuya universidad descansan. El pintor Francisco Pacheco lo describe así:

El rostro más redondo que aguileño; trigueño el color; los ojos verdes y vivos... El hombre más callado que se ha conocido, si bien de singular agudeza en sus dichos... de mucho secreto, verdad y fidelidad, puntual en palabras y en promesas, compuesto, poco o nada risueño. 

Sus temas preferidos y personales, si dejamos a un lado los morales y patrióticos que también cultivó ocasionalmente, son, en el largo número de odas que llegó a escribir, el deseo de la soledad y del retiro en la naturaleza (tópico del Beatus Ille), y la búsqueda de paz espiritual y de conocimiento, pues era hombre inquieto, apasionado y vehemente, aquejado por todo tipo de pasiones, y deseaba la soledad, la tranquilidad, la paz y el sosiego antes que toda cosa.


Beatus ille es un tópico muy frecuente en la literatura española del Renacimiento que exalta la vida sencilla del campo, ajena de la ciudad y las ambiciones del mundo. En latín significa "dichoso aquel" y son las primeras palabras de un famoso poema de Horacio que invita disfrutar de la vida sencilla.
 La obra de Horacio tuvo una marcada influencia en la poesía española de los siglos XVI y XVII.

Beatus ille es el tema principal de "Oda a la vida retirada", de fray Luis de León.




VIDA RETIRADA 
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!       5

  Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado.            10

  No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.                15

  ¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado,
si en busca de este viento
ando desalentado
con ansias vivas y mortal cuidado?               20

  ¡Oh campo, oh monte, oh río!
¡Oh secreto seguro deleitoso!
roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.                 25

  Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de quien la sangre ensalza o el dinero.          30

  Despiértenme las aves
con su cantar süave no aprendido,
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
quien al ajeno abritrio está atenido.            35

  Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.               40

  Del monte en la ladera
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto,
ya muestra en esperanza el fruto cierto.         45

  Y como codiciosa
de ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.              50

  Y luego sosegada
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo,
y con diversas flores va esparciendo.            55

  El aire el huerto orea,
y ofrece mil olores al sentido,
los árboles menea
con un manso ruïdo,
que del oro y del cetro pone olvido.             60

  Ténganse su tesoro
los que de un flaco leño se confían:
no es mío ver al lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.            65

  La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna; al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.                    70

  A mí una pobrecilla
mesa, de amable paz bien abastada
me baste, y la vajilla
de fino oro labrada,
sea de quien la mar no teme airada.              75

  Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
en sed insacïable
del no durable mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.            80

  A la sombra tendido
de yedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.                  85
 
 
 
 
 
 

12 de enero de 2013

Kika Super bruja


Yasmina Sahaim 

(3º A)


18 de noviembre de 2012

Te fuiste sin avisar

Te fuiste sin avisar
para no regresar,
dejando un vacío,
alejándote de todo,
dejándolo callejear.

Sin saber dónde quedar,
sin parada ni destino,
siendo un pobre huérfano
que no puede confiar
ni tiene a quién amar.


Con el corazón fogoso
siente un deber profundo;
lo único que aprende es a odiar
a quie le podría importar.

Al pasar por el camino
se encuentra un obstáculo
que no lo deja brillar.
Si pudieras despertar
llorarías al observar.

Guislam Dris (3º A ESO)




13 de noviembre de 2012

Aid el Kebir, siglo XXI


Ismail Benaisa Ahmed

(3º A ESO)


12 de noviembre de 2012

Cuando tienes un amor

Cuando tienes un amor, quieres.
Cuando tienes un amor, deseas.

Quieres contarle todo,
quieres saberlo todo.

Deseas tenerlo,
deseas no perderlo.

"Quieres" y "deseas" a tu amor
pero ¿sabes lo que es el amor?


Guislan Dris (3º A ESO)


5 de noviembre de 2012

Eid Al-Adha o Eid Al-Kebir


 Eid al Adha (Fiesta del Sacrificio), también conocido como Eid al Kabir, es la fiesta más grande del Islam. Se lleva a cabo el día 10 del mes Dhu al hiyya, el último del calendario musulmán wa waqfat arafa.

Esta fiesta conmemora la presentación de Ibrahim a su Dios, simbolizado por el episodio en que accedió a sacrificar a su único hijo por orden de Dios. Después de la aceptación del mandato divino, Dios envía al arcágel Gabriel, quien reemplaza al hijo por una oveja. 

En recuerdo de esta sumisión total a Dios, las familias musulmanas sacrifican un animal de acuerdo a las reglas.

Texto y dibujo de Laila Benhadduo (3º A ESO)


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Realizado por LAILA BENHADDOU