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17 de mayo de 2014
El cementerio de automóviles
Fernando Arrabal: El Cementerio de Automóviles (1959)
Publicado por
David Calvo
Etiquetas:
Fernando Arrabal,
Teatro
23 de enero de 2011
La cultura, sus catacumbas y Melilla, centro de atención de Arrabal
El melillense ofreció ayer una conferencia bajo el marco del ciclo de charlas ‘Debates en libertad’ organizado por Fedesme y que contó con una sala repleta de público.
Dori Núñez
‘Debates en libertad’ es el ciclo de conferencias de la Fundación para el Estudio y Desarrollo de la Ciudad de Melilla (Fedesme) que acogió ayer una ponencia ofrecida por el escritor, dramaturgo, poeta, cineasta y genio melillense Fernando Arrabal, quien dio su particular visión sobre ‘Desarrollo y cultura’ ante la atenta mirada de un público que llenó la sala.
Sorprendente, ingenioso y sólo un poco políticamente correcto, Fernando Arrabal contestó a varias preguntas para los medios de comunicación, siendo la primera qué significaba volver a Melilla para él. Tras unos segundos de inmenso silencio, Arrabal contestó “que es mi pueblo”.
Así, indicó que incluso en su nacimiento, “un acto en el que no tuve ninguna participación”, fue víctima del destino, iba a comportarse de una manera excepcional, motivo por el cuál tuvo que nacer en Melilla. “Puesto que en Melilla se confunden Europa y África, el pasado y el presente, la poesía y la libertad y se confunden varias religiónes. Tenía que nacer aquí. No podía nacer en otro lugar”, confirmó.
Además, Arrabal confesó haber dado una vuelta pequeña nada más llegar a Melilla y que esta visita formaba parte de una serie de charlas que suele emprender a lo largo de muchas ciudades, que en diferentes marcos culturales, solicitan su presencia. De esta forma, comentó que al haber muerto ya todos sus amigos y genios del siglo XX, como Dalí o Picasso, sólo estaba él para que fuera llamado a impartir estas conferencias. Un motivo por el cuál no tenía gatos en casa, su animal más estimado.
También confesó que como el destino es tan curioso, absurdo e irresponsable fuera de España podría ser el único escritor melillense destacado, aunque recordó que de manera nada merecida, puesto que la ciudad cuenta y contó con escritores extraordinarios.
Cultura...
Arrabal explicó que es un ignorante en materia de cultura y que unas horas antes debatía con su mujer de cuál podría haber sido el origen de esta palabra y su significado. Destacó que en España se suele utilizar mucho la palabra ‘culto’ y que “la cultura y ser escritor culto permite no conocer en absoluto la obra de uno”.
En este sentido, el escritor contó una anécdota reciente vivida en Sevilla. Así, narró que tuvo la suerte de hablar con una duquesa, marquesa o princesa, pues no recordaba bien su título, de pelo rizado y de voz muy fina que le confesó estar muy contenta por compartir un plató de televisión con él. Fue en este momento en el que Arrabal sintió una gran felicidad al ver que alguien tan notable le hiciera este comentario, sin embargo, la sorpresa se desvaneció cuando esta señora añadió que conocía todas sus canciones.
... y desarrollo
El dramaturgo señaló que muchas personas quizás se interesen sobre uno de los “acontecimientos periodísticos y culturales” del año más importantes como fue que la revista ‘Times’ repitiera su formato al publicar en 2010 la lista de las100 personas más influyentes del mundo.
(Justo en este instante exclamó: “Yo sin vino no soy Arrabal. ¡Por favor que llegue antes el vino no vaya a ser que llegue antes el mileniarismo!”).
El melillense continuó con este tema destacando que la primera persona de esta lista era un futbolista y la segunda Lady Gaga, por lo que no había filósofos, dramaturgos o matemáticos en ella.
Así, indicó que en una universidad de Italia le dijeron que esta lista era un despropósito y que este medio de comunicación odiaba la cultura; sin embargo, Arrabal defendió que al editor de ‘Times’ le apasiona la cultura pero que no hubiera sido creíble que en esta lista estuviera un físico o un poeta. El mundo se trasforma geopolíticamente y culturalmente gracias a las catacumbas, donde viven y conviven los poetas, los matemáticos, los dramaturgos”, aclaró.
Melilla, sede de la ONU
¿Melilla puede ser ejemplo de tierra intercultural?, le preguntaron. Arrabal contestó: “somos nosotros mismos y nuestra propia circunstancias y esto es una herencia del azar, la confusión y de la suerte. No desdeñemos la suerte que tiene Melilla de ser la ciudad que yo pienso la más importante de la tierra”.
Éste es el motivo por el que este melillense ha solicitado en varias ocasiones que su ciudad sea la sede de las Naciones Unidas. No obstante, admitió que se pudiera pensar que lo hace “por humor o por provocación, pero un poeta no conoce la provocación puesto que es una acto incontrolable, un acto rotatorio y cretino”. De esta forma, argumentó que ha conocido a los grandes genios del siglo XX y que ninguno de ellos habían hecho lo más mínimo de provocación.
Teatro pánico
A través de la pregunta de si Melilla podría ser un escenario de alguna de sus obras de teatro pánico, Arrabal aseguró que “el pánico no es un teatro pero puede ser teatro también”. Determinó que gracias a Ignacio Velázquez el conjunto de su obra dramática fue publicada por vez primera y que tiene mucho respeto por su teatro al ser un fruto del azar y de su dedicación.
Fernando Arrabal
Sin embargo, insistió en que no existe el teatro pánico, sino sólo el teatro. “Existe una manera de pensar y de vivir que se llama el pánico, pero se trata de un avatar de la modernidad y los avatares de la modernidad causan risa en este país. Los cuatro avatares de la modernidad, dadá, surrealismo, patafísica y pánico, son hacer un poquitín mejor las cosas”, explicó Arrabal.
(De El Faro Melilla, domingo, 23 de enero de 2011)
Publicado por
David Calvo
3 de noviembre de 2010
Fernando Arrabal
Fernando Arrabal es un escritor y cineasta nacido en Melilla (España) el 11 de agosto de 1932. Reside en Francia desde 1955.
Ha dirigido siete largometrajes. Ha publicado trece novelas, ocho centenares de libros de poesía, varios textos para teatro y varios ensayos entre los que destacan sus libros sobre ajedrez. Sus novelas han sido traducidas a numerosos idiomas. Figuró, a la muerte de Franco, en el grupo de los cinco españoles más peligrosos con Santiago Carrillo, Dolores Ibárruri La Pasionaria, Enrique Líster y Valentín González El Campesino. Con Alejandro Jodorowsky y Roland Topor fundó en 1963 el Grupo Pánico.
Ha dirigido siete largometrajes. Ha publicado trece novelas, ocho centenares de libros de poesía, varios textos para teatro y varios ensayos entre los que destacan sus libros sobre ajedrez. Sus novelas han sido traducidas a numerosos idiomas. Figuró, a la muerte de Franco, en el grupo de los cinco españoles más peligrosos con Santiago Carrillo, Dolores Ibárruri La Pasionaria, Enrique Líster y Valentín González El Campesino. Con Alejandro Jodorowsky y Roland Topor fundó en 1963 el Grupo Pánico.
Web oficial de Fernando Arrabal:
www.arrabal.org"A golpes de obras escandalosas, de escritos sulfúricos, de películas blasfemas, así es como, desde hace treinta años, Arrabal trata de asesinar a su pasado. Como un caballo loco, pintor, escritor, cineasta y jugador de ajedrez, un pequeño español barbudo y rechoncho se da el lujo de afirmar un día en plena gloria: “Un artista es un tipo que fracasa”. Fernando Arrabal, creador furioso, gran sacerdote del anticonformismo poético, adora estas pequeñas provocaciones que hacen chirriar los dientes a los pintores de brocha gorda y a los escribidores. Arrabal tiene siempre una revancha pendiente. Contra la moral, contra el orden establecido, contra las leyes de la medida”.
“Más de treinta años y de cuarenta obras han pasado desde los primeros alborotos, pero Arrabal no ha perdido un ápice de su ardor. Ha simplemente extendido sus ambiciones a toda la tierra. Se le ve en todas parte. En París, en Madrid, por supuestos, pero también en Londres, Nueva York, Tokio. Con siempre el mismo frenesí por la escritura, el cine, la pintura y las filípicas. Genial en todas sus facetas para uno, enormemente mixtificador para otros, Arrabal empaña su imagen con malicia. Para vengarse de su pasado mofándose del presente, al loco le gusta jugar con el foco”.
Marianne Boilève
“Comme un cheval fou”
25 de agosto 1993
“Comme un cheval fou”
25 de agosto 1993

EL CEMENTERIO DE AUTOMÓVILES
EMANU. Quiero ser bueno, Dila.
DILA. Yo también quiero ser buena, Emanu.
EMANU. Tú ya lo eres, todo el mundo puede acostarse contigo.
DILA. Pero querría ser mejor aún.
EMANU. Yo también.
DILA. Pero, ¿para qué nos va a servir el ser buenos?
EMANU. Es que siendo buenos… (Recitando como una lección aprendida) “Se siente una gran alegría que proviene de la tranquilidad en que se haya el espíritu al sentirse a la imagen ideal del hombre”.
DILA. Tú sí que eres listo: lo sabes todo.
EMANU. Tanto como todo, todo, no, pero casi todo. Por lo menos las cosas más importantes y además siempre de carrerilla.
DILA. Yo lo que creo es que hay algo dentro de ti… algo formidable. (Pausa) Bien, sólo para ver las cosas que sabes.
EMANU. Pues… eso de que para qué sirve ser bueno… sé tocar la trompeta… sé todos los meses del año, sin dejarme ni uno.
DILA. ¿No?
EMANU. Sí, sé también cuánto vale cada billete y también los días de la semana, todo de carrerilla.
DILA. ¡Qué tío eres! ¿Y también sabes demostrar las cosas como las personas importantes? Demuestra lo que quieras, lo más difícil que veas.
EMANU. Sí. Para eso tengo un método especial. Dime que te demuestre algo muy difícil.
DILA. Demuéstrame que las jirafas se montan en ascensores.
EMANU. Nada más sencillo: las jirafas se montan en ascensores porque se montan en ascensores.
DILA. (Entusiasmada). ¡Qué bien lo has demostrado!
EMANU. Todo lo demuestro igual de bien.
DILA. Y si te pido que me demuestres lo contrario: que las jirafas no se montan en los ascensores.
EMANU. Eso sería más fácil aún: no tendría que hacer nada más que la misma demostración sino que al revés.
DILA. Muy bien. Lo sabes todo.
(…)
EMANU. Tú ya lo eres, todo el mundo puede acostarse contigo.
DILA. Pero querría ser mejor aún.
EMANU. Yo también.
DILA. Pero, ¿para qué nos va a servir el ser buenos?
EMANU. Es que siendo buenos… (Recitando como una lección aprendida) “Se siente una gran alegría que proviene de la tranquilidad en que se haya el espíritu al sentirse a la imagen ideal del hombre”.
DILA. Tú sí que eres listo: lo sabes todo.
EMANU. Tanto como todo, todo, no, pero casi todo. Por lo menos las cosas más importantes y además siempre de carrerilla.
DILA. Yo lo que creo es que hay algo dentro de ti… algo formidable. (Pausa) Bien, sólo para ver las cosas que sabes.
EMANU. Pues… eso de que para qué sirve ser bueno… sé tocar la trompeta… sé todos los meses del año, sin dejarme ni uno.
DILA. ¿No?
EMANU. Sí, sé también cuánto vale cada billete y también los días de la semana, todo de carrerilla.
DILA. ¡Qué tío eres! ¿Y también sabes demostrar las cosas como las personas importantes? Demuestra lo que quieras, lo más difícil que veas.
EMANU. Sí. Para eso tengo un método especial. Dime que te demuestre algo muy difícil.
DILA. Demuéstrame que las jirafas se montan en ascensores.
EMANU. Nada más sencillo: las jirafas se montan en ascensores porque se montan en ascensores.
DILA. (Entusiasmada). ¡Qué bien lo has demostrado!
EMANU. Todo lo demuestro igual de bien.
DILA. Y si te pido que me demuestres lo contrario: que las jirafas no se montan en los ascensores.
EMANU. Eso sería más fácil aún: no tendría que hacer nada más que la misma demostración sino que al revés.
DILA. Muy bien. Lo sabes todo.
(…)
Fernando Arrabal: El cementerio de automóviles.
(Fernando Arrabal: Teatro completo. Espasa Calpe, 1997)
Publicado por
David Calvo
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Fernando Arrabal,
Teatro
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