12 de mayo de 2017

Convocatoria de exámenes de Recuperación de pendientes 2016-17

Las fechas previstas por Jefatura de estudios para la Convocatoria Ordinaria de exámenes de materias pendientes de ESO son las siguientes:

Asignatura: Lengua castellana y literatura

1º ESO:  Jueves, 25 de mayo, a las 16.30 h.
2º ESO:  Martes, 23 de mayo, a las 16.30 h.
3º ESO:  Martes, 23 de mayo, a las 17.30 h.


Asignatura: Comunicación oral y escrita

2º ESO:  Martes, 23 de mayo, a las 16, 30 h.


CURSO 2016-17


2 de mayo de 2017

A un hombre de gran nariz

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una nariz sayón y escriba,

érase un pez espada muy barbado.


Era un reloj de sol mal encarado,

érase una alquitara pensativa,

érase un elefante boca arriba,

era Ovidio Nasón más narizado.


Érase el espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce tribus de narices era.



Érase un naricísimo infinito,

muchísimo nariz, nariz tan fiera

que en la cara de Anás fuera delito.




Francisco de Quevedo y Villegas 

(1580-1645)


1 de mayo de 2017

Mira, Zaide, que te aviso


Mira, Zaide, que te aviso

que no pases por mi calle,

ni hables con mis mujeres,

ni con mis cautivos trates,

ni preguntes en qué entiendo

ni quien viene a visitarme,

qué fiestas me dan contento

o qué colores me placen;

basta que son por tu causa

los que en el rostro me salen,

corrida de haber mirado

moro que tan poco sabe.

Confieso que eres valiente,

que hiendes, rajas y partes,

y que has muerto más cristianos

que tienes gotas de sangre,

que eres gallardo jinete,

que danzas, cantas y tañes,

gentilhombre bien criado

cuanto puede imaginarse;

blanco, rubio por extremo,

señalado por linaje,

y pierdo mucho en perderte

y gano mucho en amarte,

y que si nacieras mudo

fuera posible adorarte;

y por este inconveniente,

determino de dejarte,

que eres pródigo de lengua

y amargan tus libertades,

y habrá menester ponerte

quien quisiera sustentarte,

un alcázar en el pecho

y en los labios un alcalde.

(...)

No guardas tú tu secreto

¿y quieres que otro lo guarde?

No quiero admitir disculpa;

otra vez vuelvo a avisarte

que esta será la postrera

que me hables y te hable.


Lope de Vega 

(1562-1635)


30 de abril de 2017

Rusadir en acción. Nº 12. Marzo 2017

Portada de Rusadir en acción. Número 12

Marzo 2017





El alumno agradecido

Este oficio de profesor ofrece satisfacciones con demasiada poca frecuencia. Es un hecho innegable que en la Educación Secundaria se concentra todo el fracaso educativo de nuestro país, pues en la Primaria solo se puede repetir una vez y el alumno que llega a la Superior puede considerarse que pertenece a la élite intelectual, ciertamente cada vez menos selecta por motivos que aquí no vienen al caso.

Por eso hoy quiero despertar en vosotros, queridos alumnos, el aletargado sentimiento de gratitud hacia maestros que quizá hayáis olvidado y hacia profesores que desempeñan su labor diaria con tesón y honestidad, haciendo más de lo que deben, tratando de que esos valores tan infrecuentes calen en vosotros y os ayuden a convertiros en personas de provecho. Y quiero también animaros a vosotros, queridos compañeros, con esta emocionante carta de agradecimiento. Os propongo que averigüéis la identidad del remitente:


Querido señor Germain:

He esperado a que se apagase un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, la mano afectuosa que tendió al pobre niñito que era yo, sin su enseñanza y ejemplo, nada de esto hubiese sucedido. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y le puedo asegurar que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso continúan siempre vivos en uno de sus pequeños discípulos, que, a pesar de los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.

Lo abrazo con todo mi corazón.


Antonio Molina Burgos

Profesor de Matemáticas



18 de abril de 2017

Luis de Góngora


Luis de Góngora y Argote (Córdoba, 1561 – 1627) fue un poeta del Siglo de Oro, máximo exponente de la corriente literaria conocida como culteranismo o gongorismo, que más tarde imitarían otros artistas.


Aunque Góngora no publicó sus obras (un intento suyo en 1623 no fructificó), éstas pasaron de mano en mano en copias manuscritas que se coleccionaron y recopilaron en cancioneros, romanceros y antologías publicados con su permiso o sin él.

La crítica ha distinguido tradicionalmente dos épocas o dos maneras en la obra de Góngora: el «Príncipe de la Luz», que correspondería a su primera etapa como poeta, donde compone sencillos romances y letrillas, y el «Príncipe de las Tinieblas», en que a partir de 1610 se vuelve autor de poemas oscuros e ininteligibles.

Se suele agrupar su poesía en dos bloques, poemas menores y mayores, correspondientes más o menos a dos etapas poéticas sucesivas. En su juventud, Góngora compuso numerosos romances, de inspiración literaria, de cautivos, de tema piratesco o de tono más personal y lírico, algunos de ellos de carácter autobiográfico en los que narra sus recuerdos infantiles, y también numerosas letrillas líricas y satíricas y romances burlescos. Entre ellos se sitúa el largo romance Fábula de Píramo y Tisbe (1618), complejísimo poema que fue el que costó más trabajo a su autor y tenía en más estima, y donde se intenta elevar la parodia, procedimiento típicamente barroco, a categoría tan artística como las demás. Merecen también su lugar las sátiras contra distintos escritores, especialmente Quevedo y Lope de Vega.


LETRILLA

Ande yo caliente,
y ríase la gente.

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañana de invierno
naranjada y aguardiente,

y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados
como píldoras dorados,
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,

y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas
de plata y nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente,

y ríase la gente.

Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles;
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a Filomena
sobre el chopo de la fuente,

y ríase la gente.

Pase a media noche el mar
y arda en amorosa llama
Leandro por ver su dama;
que yo más quiero pasar
de Yepes a Madrigar
la regalada corriente,

y ríase la gente.

Pues Amor es tan cruel,
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada,
do se junten ella y él,
sea mi Tisbe un pastel,
y la espada sea mi diente,

y ríase la gente.



Junto a estos poemas, a lo largo de su vida no dejó Góngora de escribir perfectos sonetos sobre todo tipo de temas: amorosos, satíricos, morales, filosóficos, religiosos, de circunstancias, polémicos, laudatorios, funerarios.

Obras de D. Luis de Góngora


Los poemas mayores fueron, sin embargo, los que ocasionaron la revolución culterana y el tremendo escándalo subsiguiente, ocasionado por la gran oscuridad de los versos de esta estética. Son la Fábula de Polifemo y Galatea (1612) y las incompletas e incomprendidas Soledades (la primera compuesta antes de mayo de 1613).

La Fábula de Polifemo y Galatea narra mediante la estrofa octava real un episodio mitológico de las Metamorfosis de Ovidio, el de los amores del cíclope Polifemo por la ninfa Galatea, que le rechaza. Al final, Acis, el enamorado de Galatea, queda convertido en río.

Las Soledades iba a ser un poema en silvas, dividido en cuatro partes, correspondientes cada una alegóricamente a una edad de la vida humana y a una estación del año, y serían llamadas Soledad de los campos, Soledad de las riberas, Soledad de las selvas y Soledad del yermo. Pero Góngora sólo compuso la dedicatoria al Duque de Béjar y las dos primeras, y dejó inconclusa la segunda, de la cual los últimos 43 versos fueron añadidos bastante tiempo después. La estrofa no era nueva, pero sí era la primera vez que se aplicaba a un poema tan extenso.

17 de abril de 2017

Soneto de Luis de Góngora




CARPE DIEM

Mientras por competir con tu cabello
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, hilo, clavel, cristal luciente,

no solo en plata o viola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.


Luis de Góngora y Argote

(Córdoba, 1561 – 1627)