30 de abril de 2012

Poesía de amor

Érase un chico de 20 años llamado Samuel. Su madre quería que se casase con una chica guapa, agradable y cariñosa.

Un día de verano, él estaba en la playa con un par de amigos; los dos chicos con sus novias, y él solo. Sus amigos le dijeron: 
- Samuel, ¿por qué no te buscas una novia?
- Me gustaría tener una novia, pero no hay ninguna que sea guapa, agradable y cariñosa. Lo que no me gusta es que si encuentro una chica guapa, no es ni agradable ni cariñosa, y si la encuentro agradable y cariñosa al mismo tiempo, es la chica más fea que he visto en mi vida -, dijo Samuel.
- Es lo que hay, Samuel - le dijeron sus amigos. - Vámonos.
- ¿A dónde? - preguntó Samuel.
- Tú duda y calla, Samuel. No te importa dónde vamos -, respondieron sus amigos.

De repente se encontraron con una chica que era guapa, agradable y cariñosa, y le dijeron a Samuel:
- ¿Has visto? Hay muchas chicas en el mundo.

Sus amigos empujaron a Samuel contra la chica. La muchacha se calló porque tenía vergüenza.
- Perdón - dijo Samuel.
- No es nada -, respondió la chica.

Una semana después, Samuel le leyó un poema muy bonito en el que hablaba de su afición por el fútbol y por la chica, que se llamaba Isabel:

Yo te regalo un "pepinaso",
llega a tu corazón por tiro raso,
sin mirarte yo te abrazo
y en el pelo te pongo un lazo.


Texto y dibujos de Bilal Jalich El Hassani (1º H ESO)